USA – Gran Cañón del Colorado

Por fin, después de tantos años esperando, llegó el día de la visita al Gran Cañón. Debo decir que durante este viaje he visto sitios tanto o más maravillosos que éste, pero supongo que es el lugar más emblemático y conocido de todos los que he visitado, por lo que llegó un momento en que se convirtió casi en la razón de ser del viaje o, al menos, en la palabra clave para describirlo. ¿Dónde vas este verano? A Estados Unidos, a ver el Gran Cañón del Colorado. Se resume mucho y es tan famoso que sobran las explicaciones; además sirve para dejar a la gente con la boca abierta durante un buen rato.

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El río Colorado ha estado haciendo un trabajo ingente durante millones de años, excavando el terreno en estratos, labor que según parece se ha sucedido en diferentes etapas más que de una forma continua. La altura promedio en la parte sur es de 2.300 m sobre el nivel del mar, y entre ésta y la parte norte hay unos 16 km, si bien para ir de una a otra en coche se tardan unas 5 horas porque la carretera tiene unos 350 km.

La parte más visitada es el extremo sur, que además está abierta todo el año, y es la que cuenta también con más servicios. Esto significa que en pleno mes de julio está abarrotada de gente y conseguir aparcar o coger el autobús puede llevar un buen rato, aunque en realidad aquello es tan inmenso que al final es menos molesto de lo que parece.

La jornada empezó en el helicóptero. Desde el aeropuerto de Tusayan, cerca de la entrada sur del parque, varias compañías ofrecen a diario tours que sobrevuelan el Gran Cañón, en helicóptero o en avioneta. Cuando se contrata pone que dura unos 45 minutos, pero en ese tiempo se incluye desde que te llaman hasta que sales del aparato, por lo que en realidad el vuelo en sí dura apenas media hora. Pero son treinta minutos que no se olvidan en la vida, cualquier explicación se queda corta, es algo que hay que vivir, por lo que, pese a que el precio puede ser un elemento disuasorio, en mi opinión es mejor ahorrar en otras cosas y gastarse los aproximadamente 200 dólares por persona que cuesta.

Nosotros lo cogimos a las 10 de la mañana porque así disponíamos del resto del día libre. No sé si es la mejor hora por lo que a la luz se refiere, pero las fotos quedaron espectaculares, aunque es cierto que un tanto apagadas de color.

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Desde el helicóptero

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Espectaculares vistas

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Impresionante

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Los diferentes estratos

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Más marrón que colorado

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Grandioso

Tras el subidón del helicóptero entramos en el Parque propiamente dicho. El pase anual cuesta 80 dólares y permite visitar todos los parques nacionales. El precio individual oscila entre 10 y 25 dólares según el parque, por lo que conviene comprar el pase si la intención es visitar 4 ó 5. Con la entrada proporcionan un folleto informativo y un periódico que también se edita en castellano.

Hay multitud de miradores con vistas espectaculares, y no sabría decir cuál de ellos es el mejor porque todos son igual de interesantes. A mi modo de ver, las diferencias son mínimas, lo que sí vale la pena es observar los cambios de luz a medida que transcurre el día.

Ruta Roja: es la que queda más al oeste del Parque. Se hace obligatoriamente en autobús porque está prohibido el tráfico privado desde marzo hasta noviembre. Para llegar hasta la primera parada del autobús rojo se puede coger el azul, que no para en ningún mirador sino que hace el recorrido entre el Centro de Visitantes, los hoteles, restaurantes, etc. También es factible dejar el coche en alguno de los aparcamientos más cercanos al punto de salida del Rojo, pero dada la afluencia de público no parece muy recomendable.

Según el periódico informativo, el autobús rojo pasa cada 15 minutos y tarda 80 en hacer su recorrido. Respecto a lo primero, creo que la espera máxima fue de 5 minutos, y sobre lo segundo, pues es totalmente elástico porque bajarse en todos los miradores e ir paseando hasta el siguiente o esperar el autobús, por más rápido que vaya, ya lleva su tiempo. La verdad es que no sabría decir cuánto rato estuvimos allí, porque ante este espectáculo de la naturaleza el tiempo pasa volando; a decir verdad, tampoco nos paramos en todos los miradores porque, como he dicho más arriba, las vistas no cambian significativamente de uno a otro.

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Powell Point

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Hopi Point

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Pima Point

Ruta naranja: bastante más corta que la anterior, tarda en hacer su recorrido unos 50 minutos. Aunque no es obligatorio coger el autobús, sí parece recomendable por el problema comentado anteriormente, la afluencia de público dificulta mucho encontrar aparcamiento en los miradores. Otra vez nos encontramos ante un espectáculo que deja boquiabierto.

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Yaki Point

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Pipa Creek Vista

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Mather Point

Desert View: ésta se hace en coche particular pues no hay autobús que la recorra. Su punto final es la Watchtower, una torre a la que se puede subir y que incluye una tienda. Lamentablemente, lo dejamos para el final de la jornada y cuando llegamos ya estaban cerrando, por lo que no pudimos contemplar las vistas desde arriba. No obstante, los aproximadamente 40 km del recorrido resultaron también inolvidables.

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Grand View Point

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Navajo Point

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Watchtower

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Desert View

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Desert View

Un día puede ser suficiente si la intención es únicamente asomarse a los principales miradores; por descontado, si se desea conocer más a fondo el Cañón, entonces conviene realizar alguna ruta senderista, lo cual nos puede llevar el tiempo que queramos: desde 20 minutos hasta días enteros, se puede uno pasar las vacaciones explorando el Parque. Tanto por Internet como en la información que proporcionan a la entrada están perfectamente explicadas las diferentes caminatas, su duración, etc.

Como he dicho más arriba y puede comprobarse en las fotos, yo no aprecié grandes diferencias entre un mirador y otro en el sentido de que me gustaron todos pero no puedo recomendar ninguno en especial. Lo que más me impresionó fueron los cambios de tonalidad del Cañón durante el transcurso de las horas, la piedra va cambiando de color, desde el marrón al rojizo, según cómo le dé el sol.

Resumiendo mucho, el Gran Cañón del Colorado me pareció un lugar único e indescriptible, y por supuesto imprescindible si se pasa por la zona, aunque está de más decirlo pues es uno de los sitios más visitados de EE.UU. Creo que las fotos hablan por sí solas de la maravilla que ha ido formando la naturaleza a lo largo de los años, lenta pero imparablemente.

Enlaces:
Información en castellano Parque Nacional del Gran Cañón del Colorado

Información en inglés National Parks

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2 comentarios en “USA – Gran Cañón del Colorado

  1. Pingback: Gran Cañón del Colorado i am travel blogger

  2. Pingback: USA – Datos un poco prácticos | impresionesviajeras

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