USA – Monument Valley

El segundo (cronológicamente hablando, no en importancia) hito del viaje: el legendario Monument Valley, otro maravilloso capricho de la naturaleza. Su peculiar paisaje salpicado de mesas apenas necesita presentación, ya que este museo natural al aire libre forma parte de nuestra memoria desde que quedó inmortalizado en las antiguas películas del oeste; una vez allí nos resulta un lugar muy familiar y al mismo tiempo asombrosamente hermoso e inmenso. Casi se diría que estamos inmersos en un gran decorado de cartón-piedra de lo irreal que puede llegar a parecer el paisaje.

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Toda la tierra posee un color rojo sumamente llamativo, y es tan fina que aunque sólo sople una suave brisa, se queda uno mimetizado con el entorno, es decir lleno de polvo de arriba abajo. Seguramente por eso en las películas de vaqueros a los indios se les llamaba “pieles-rojas”.

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Tierra roja

El Parque se recorre en una hora y media o a lo sumo dos. El camino, perfectamente señalizado, no es precisamente una autopista pero se puede hacer sin problemas con un coche normal. Al menos nosotros, que no somos avezados conductores, lo pudimos recorrer sin dificultad. Íbamos sobre aviso y un poco asustados por lo que encontraríamos, pero al final resultó mejor de lo esperado: basta con poner un poco de atención en la conducción. Aunque esto es como todo y se oyen opiniones para todos los gustos: hay quien no se atreve a meterse y prefiere contratar la ruta en pick-up que venden los guías y, por el contrario, hay quien afirma que conducir por aquí es un juego de niños. Supongo que cada cual lo vive a su manera, pero a mi entender no es ni lo primero ni lo segundo, no es tan difícil como lo pintan algunos ni tan sencillo como opinan otros. En resumen, se puede hacer pero prestando bastante atención a las irregularidades del camino, que a veces son considerables y frecuentes.

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Ruta

En el mapa que proporcionan en la entrada se explica el proceso geológico que ha llevado a este peculiar paisaje, así como la diferencia entre los diferentes tipos de roca. También se detallan los monumentos con sus respectivos nombres. Entre ellos se puede observar a un elefante gigante o a una monja con dos alumnas. Sinceramente, confieso que soy incapaz de ver todo esto en estas montañas. Cierto que su peculiaridad radica en su forma, pero de ahí a distinguir un elefante o una monja me parece que hay un buen trecho.

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Impresionante

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Curiosas formaciones

Los navajos gestionan el Parque, ubicado plenamente en su territorio, por lo que el pase anual para visitar los Parques Nacionales no tiene validez aquí y es preciso comprar otra entrada que cuesta unos 20 dólares por vehículo (hasta 4 ocupantes). En su web vienen perfectamente explicadas las diferentes tarifas así como los horarios.

Dentro del Parque se encuentra el hotel The View. Quien ha pernoctado aquí lo ha hecho con la intención de ver el amanecer desde la habitación, y según dicen es una experiencia inolvidable. Aunque me cueste, debo reconocer abiertamente que no soy nada fanática ni de salidas ni de puestas de sol; no es que no me gusten pero tampoco me emocionan. Por tanto, preferí ahorrarme los aproximadamente 200 dólares que cuesta dormir en este hotel y quedarme en Mexican Hat, un pueblo que está a solo 20 millas del Parque y cuenta con dos moteles, un restaurante y una gasolinera. La estancia aquí no está entre las mejores de mi vida, pero para pasar una noche y tomar una cena fue más que suficiente.

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Increíble

Yendo de Monument Valley hacia Mexican Hat por la US 163N está la milla 13, en la que el archifamoso Forrest Gump dejó de correr. Obligado pararse a tomar una foto, aunque no sea ni la hora más apropiada ni el resultado sea el mejor de la colección. Además de estar indicado el punto kilométrico (o millar), justo después la carretera se ensancha y hay un chiringuito donde venden bisutería, por lo que es imposible no verlo.

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Milla 13

The Goosenecks
Nuestro siguiente destino sería el Parque Nacional de Arches. De camino hacia aquí desde Mexican Hat un pequeño desvío lleva hasta The Goosenecks, unos meandros que forma el río San Juan que bien merecen una parada. Para llegar hasta aquí se coge la misma carretera US-163N durante 3,4 millas, luego se gira a la izquierda para coger la UT-261N durante 0,9 millas y se vuelve a girar a la izquierda para ir por la UT-316W otras 3,5 millas. Esta visita no emplea mucho tiempo, pues se trata de un único mirador que se asoma a los meandros y se llega hasta aquí en coche. Además no hay que pagar entrada, con lo cual no hay excusa para saltárselos.

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Goosenecks

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Río San Juan

Ya para acabar, y a modo de anécdota, yendo por la US-163N dirección Arches se encuentra la roca que da nombre al pueblo de Mexican Hat, es decir Sombrero Mejicano. Aquí la foto para establecer comparaciones entre uno y otro:

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Mexican Hat

En resumen, Monument Valley era un hito previamente al viaje y una vez visto siguió siéndolo, es decir que colmó todas mis expectativas, me pareció un lugar único en el mundo y de obligada visita si se va por la zona. Está a poco más de 3 horas de Williams y, por supuesto, aún más cerca del Gran Cañón (cuidado con los cambios de horario). Es tan bonito e inmenso que es imposible que defraude a nadie.

Enlaces:
Información general:  Monument Valley

Horarios y tarifas: Monument Valley

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2 comentarios en “USA – Monument Valley

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  2. Pingback: USA – Datos un poco prácticos | impresionesviajeras

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