USA – San Francisco (y IV)

Como quiera que el día anterior el paseo de ida y vuelta hasta Fisherman’s en el Cable Car me supo a poco, lo primero que hicimos en esta jornada tras desayunar fue ponernos en la cola para cogerlo de nuevo.

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El hotel estaba al lado del inicio y fin de trayecto, en Powell con Market Street, así que obviamente en esa parada lo cogimos, pero si por la noche fue llegar y subirse, de día la cosa cambia y mucho: cuarenta minutos de espera, por lo que tuvimos tiempo de observar detenidamente las maniobras para girar el tranvía, que se llevan a cabo manualmente encima de una plataforma giratoria. Esto es así porque las dos líneas de Powell funcionan en una sola dirección.

Esta vez no llegamos al final sino que bajamos en la parada de Chinatown, que era la zona a explorar ese día. No obstante, fue igual de divertido.

Aquí quiero hacer un inciso para comentar que el billete individual para subirse al Cable Car cuesta la friolera de seis dólares, por lo que es totalmente recomendable adquirir un Muni Pass, que da acceso durante 1, 3 ó 7 días a todos los transportes públicos de la ciudad (excepto el que lleva al aeropuerto). El cálculo es fácil, actualmente un Muni Pass de tres días cuesta 26 dólares, sólo con que se coja cuatro veces el Cable Car ya sale a cuenta. Y otra cosa no, pero tranvías y autobuses son imprescindibles para visitar la ciudad.

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En ruta

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Bien agarrados

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Parada en Chinatown

Antes de adentrarnos en Chinatown nos acercamos un momento hasta la Grace Cathedral. Claramente inspirada en la Notre Dame de París, tiene como particularidad que se construyó en el siglo XX con cemento armado para aguantar los terremotos.

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Grace Cathedral

En su interior, unas bonitas y modernas vidrieras decoran las naves dando luminosidad al recinto.

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Vidriera

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Vidriera

Un vistoso montaje de cintas de colores que caen desde el techo situado en la nave central, y del que desconozco su significado, le dan un aire de lo más elegante a la iglesia.

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Decoración

La catedral cuenta también con un laberinto, reproducción del que se halla en Chartres. Simboliza el peregrinaje religioso y llegar hasta el final equivale a alcanzar la iluminación. Empecé a recorrerlo pero debo admitir que antes de llegar a la mitad ya me había desanimado, y viendo que era imposible coger un atajo, lo dejé estar.

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Laberinto

De vuelta hacia Chinatown, una foto a la fachada del Hotel Fairmont, famoso porque aquí fue donde se hospedaba Sean Connery en la película La Roca. Toda esa zona está llena de hoteles igual de lujosos que éste.

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Hotel Fairmont

Adentrarse en Chinatown es como entrar en otro país. Su arteria principal, Grant Avenue, es un no parar de gente y tiendas, de farolillos rojos y de pagodas, de caligrafía china y de graffitis…

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Chinatown Gate

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Farolillos

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Pagoda

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Graffiti

Por lo que parece, es el barrio más densamente poblado de la ciudad, de ahí que a ratos el paseo sea un poco accidentado, pero con todo me pareció muy agradable sumergirme en este bullicio y dejarme llevar mientras cotilleaba sin cesar en los atestados escaparates. Se diría que en este lugar se puede comprar de todo, desde una simple baratija hasta esculturas que deben de pesar alguna tonelada.

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Tienda

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Escultura

Antes de coger los dos autobuses que nos llevarían hasta el Golden Gate, nos entretuvimos un rato mirando un desfile llamado Pistahan que recorría una parte de Market Street, por lo cual la calle estaba cerrada al tráfico en este tramo. Un sinfín de coches y carrozas pasaron por delante de nosotros mientras hombres, mujeres y niños con variopintos y coloridos trajes nos ofrecían una muestra de sus danzas folklóricas. Sin saberlo ni programarlo, la casualidad quiso que contempláramos el desfile que cada año celebra la comunidad filipina de San Francisco.

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Carrozas

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Folklore

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Trajes

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¿Famoso cantante?

Por fin ya le tocaba el turno al icono de San Francisco: por supuesto, me estoy refiriendo al Golden Gate Bridge. Como todas las mañanas estaban amaneciendo muy fresquitas y nubladas, decidimos esperar hasta el mediodía confiando en que el sol se dignara a aparecer. Pero no hubo suerte, es más, ese fue uno de los ratos que más frío pasé en la ciudad.

El puente colgante Golden Gate tiene casi tres kilómetros y se aguanta por una torre en cada extremo. Es una obra maestra de la ingeniería que lleva casi setenta años en pie uniendo San Francisco con Marin County. Pero, obviamente, es mucho más que un puente: se ha convertido en el símbolo de San Francisco y en su icono más representativo.

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Golden Gate Bridge

Tras coger dos autobuses y emplear más de una hora en llegar nos encontramos con el puente coronado por una bonita niebla y acompañado por un viento helado que congelaba hasta las ideas. Como cuatro días antes, cuando lo atravesamos en coche… En pleno mes de agosto… Cuando veo fotos o películas donde sale el puente soleado me pregunto cómo demonios lo habrán conseguido, y la única explicación que se me ocurre es que la gente se instala durante semanas en la ciudad y se arma de paciencia hasta que un buen día suena la flauta.

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Golden Gate Bridge

Y lo peor, el viento. La idea original era ir y volver caminando en un paseo que nos podía llevar a lo sumo un par de horitas. Pero fue tal el frío que estaba pasando pese a llevar dos prendas y encima un polar, que sólo conseguí avanzar un pequeño tramo, no sabría decir si 100 metros o un poco más porque me estaba resultando de lo más desagradable el clima, mientras gente mucho más atrevida caminaba sin problema alguno. Por si fuera poco, los alrededores del centro de información estaban en obras por lo que el acceso a los puntos con mejores vistas estaban limitados. En fin, para no olvidarlo.

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Vista desde el puente

Tras esta gratificante experiencia, restaban unas pocas horas de estancia en San Francisco y lo únicos puntos de mi interés que nos quedaban por visitar eran los distritos de Mission y Castro. En el primero es donde habita la mayoría de los habitantes hispanos de la ciudad, y el segundo es el barrio gay de San Francisco. Esperaba un poco más de ambos sitios: en Castro no había ambiente alguno, supongo que la hora tampoco ayudaba, pero en realidad era un sábado por la tarde, así que algo más de animación era de suponer.

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Castro Theater

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Vistosa fachada

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Caserón

Mission, separado por unas pocas calles de Castro, debe su nombre a la Misión Dolores, el edificio más antiguo de San Francisco, finalizado en 1791.

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Misión Dolores

Callejeando fuimos a dar con unas obras que casi nos impedían el paso, pero tras dar unas cuantas vueltas salimos al Parque Mission Dolores, donde multitud de jóvenes parecían disfrutar de una agradable tarde de sábado. Aunque el olorcillo era un tanto sospechoso, el ambiente invitaba a sentarse un rato sobre la hierba para relajarse en un bonito escenario.

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Parque Mission Dolores

El día llegaba a su fin y con él el viaje. A la mañana siguiente tocaba madrugar de lo lindo para coger el avión, así que decidimos retirarnos hacia el hotel para preparar las maletas, cenar prontito y acostarnos a una hora decente. Para la última cena en San Francisco llevaba apuntados varios restaurantes pero al final elegimos el que más cerca nos quedaba del hotel, ya que nos daba un poco de pereza, tras tantos días de trajín, volver a desplazarnos. Era un tailandés, el King of Thai Noodle House, que además de muy barato resultó muy bueno.

Pese a algunos inconvenientes, como por ejemplo el clima, que me fastidió bastante (sabía que incluso en verano no hacía calor pero lo que no podía imaginar es que sólo me podría quitar el polar algún rato), o algunas visitas que resultaron más flojas de lo esperado, San Francisco me pareció una ciudad absolutamente fascinante e imprescindible.

Y con el gusto del tailandés en la boca se acabó la aventura americana. Quedaban por delante muchas horas de vuelo y, con el cambio horario, más de 24 para volver a estar en casa. Inconvenientes de recorrer el mundo que, si no hay contratiempos, se olvidan rápidamente. El resto, gracias a las fotos y a este blog, perdurará en mi memoria.

Enlaces:

Tarifas y horarios MuniPass

Pistahan

King of Thai Noodle House

Mapa de San Francisco con los puntos visitados

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Un comentario en “USA – San Francisco (y IV)

  1. Pingback: USA – Datos un poco prácticos | impresionesviajeras

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