Jordania – Mar Rojo

Entre Israel y Arabia Saudí, Jordania disfruta de un litoral de 27 kilómetros de costa en el Mar Rojo, con interminables playas que esconden bajo sus aguas un fondo marino de gran valor paisajístico.

DSC_1097

Finalizada la visita al desierto de Wadi Rum, un taxi nos esperaba para llevarnos hasta Aqaba, la ciudad desde la que parten las excursiones en barco y que se ha convertido en un destino turístico de primer orden gracias en buena parte a los beneficios fiscales que le han sido concedidos, como por ejemplo la exención de visado para los visitantes que tengan su entrada por esta ciudad, ya sea en avión o por mar.

Aqaba por sí misma no tenía mayor interés para nosotros pues por lo leído y por lo poco que vimos es una ciudad playera como muchas otras cuyo único atractivo se encuentra bajo el mar. Por tanto, planificamos la estancia para pasar únicamente una mañana explorando el fondo marino, y descartamos quedarnos más tiempo ya que el turismo de sol y playa no se cuenta entre nuestros preferidos.

DSC_1105

Playa en Aqaba

Tras cinco días de viaje sin contratiempo alguno la excursión al Mar Rojo empezó con mal pie ya desde el mismo Wadi Rum, cuando el taxista quiso saber dónde tenía que dejarnos exactamente en Aqaba y por ello se puso en contacto telefónico con la empresa con la que habíamos realizado la reserva por correo electrónico. Para nuestra sorpresa, quien contestó a la llamada no parecía saber nada de una reserva para ese día a nuestro nombre, y tras un rato de discusión al final nos dirigió hacia el puerto, en el punto en el que atracaba el ferry procedente de Eliat (Israel). Allí nadie conocía ni el nombre de la empresa (Sea Guard) ni a la persona que había confirmado la reserva, por lo que tras realizar otra llamada nos tuvieron una hora de plantón, sentados en un banco bajo un sol de justicia y sin saber si podríamos hacer la visita a los corales. Finalmente apareció un guía turístico que hablaba castellano y que iba acompañando a una pareja, nos incorporó a su excursión y pudimos zarpar para zambullirnos en las profundidades marinas. Nunca llegamos a aclarar qué pasó exactamente, ni siquiera si ése era el barco que habíamos contratado o bien hubo un malentendido y nos metieron en otro grupo en el último momento; obviamente el guía se desentendió educadamente de nuestras preguntas diciendo que lo ignoraba y tanto el capitán como el cocinero no hablaban ni media palabra de inglés, así que ahí quedó el misterio. La cuestión es que con más de una hora de retraso sobre el horario previsto empezó la travesía marina buscando el punto en el que hacer snorkel.

DSC_1128

Rumbo a los corales

Tras un buen rato navegando, creo que aproximadamente una hora, llegamos hasta el lugar en el que nos íbamos a zambullir. Lógicamente soy incapaz de precisar el sitio exacto, lo que sí recuerdo es que se veía al fondo la frontera con Arabia Saudí, como amablemente nos indicó el guía de la otra pareja con la que compartimos esas horas de navegación y al que no le importó darnos también todo tipo de indicaciones. Así pues, pertrechados con el equipo de snorkel, nos metimos en el agua para disfrutar de un rato viendo auténticas maravillas marinas en un paisaje alucinante.

DCIM100GOPRO

Corales

DCIM100GOPRO

Corales

DCIM100GOPRO

Corales

DCIM100GOPRO

Corales

Como era la primera vez en mi vida que realizaba semejante actividad, reconozco que en un primer momento me costó adaptarme a respirar bajo el agua. Tenía la sensación de que me entraba agua por el tubo, de que me iba a faltar el aire, en definitiva de que no podría hacerlo… tras unos momentos de paralización psicológica, volví a intentarlo y empezó a ir todo como la seda, parecía que hubiera nacido bajo el mar de lo bien que llegué a desenvolverme, al menos para ser una inexperta primeriza. Obviamente hay que saber nadar, está de más decirlo, pero cumpliendo esta condición es una actividad que cualquiera puede hacer sin temor alguno y que es totalmente recomendable para así poder contemplar de cerca estas formaciones coralinas.

DCIM100GOPRO

Corales

DCIM100GOPRO

Pececillos

Pese a su nombre, los corales del Mar Rojo son verdes; según indicaron adoptan ese color más entrado el verano, pero no estoy muy segura de que no fuera una broma del guía y los marineros o realmente es cierto y para verlos de otro color hay que ir en los meses más calurosos.

DCIM100GOPRO

Verde coral

Sea verdad o no, a mí me parecía increíble estar viendo con mis propios ojos semejante maravilla marina que tantas veces he contemplado en la televisión y que ahora tenía ante mí en todo su esplendor.

DCIM100GOPRO

Más verde

Finalizada la primera inmersión ya teníamos preparada la comida a bordo. Tras ella, nos propusieron volver a sumergirnos pues era lo que estaba previsto, pero no lo hicimos por dos razones: en primer lugar, no nos apetecía bañarnos con el estómago lleno, y en segundo lugar porque no nos habíamos movido ni un centímetro, con lo que habríamos vuelto a ver el mismo paisaje marino que antes. Nosotros no podíamos entretenernos mucho más tiempo porque íbamos a coger el autobús hacia Amman y estábamos sujetos a un horario, por lo que tras tomar un rato el sol en la cubierta del barco pusimos rumbo a Aqaba y dimos por finalizada la visita a los corales del Mar Rojo.

El paisaje submarino, absolutamente fascinante, otro hito en el periplo jordano y visita para mí imprescindible. En cuanto a la excursión, finalmente pudimos salvarla pero resultó obviamente bastante peor de lo esperado. Si hubiéramos salido puntuales y no con más de una hora de retraso habríamos podido acercarnos hasta otro lugar y realizar la segunda inmersión apalabrada sin tener la comida todavía en la boca; por si esto fuera poco, no nos hicieron ningún tipo de descuento por los inconvenientes sino que tuvimos que pagar el importe íntegro, así que un cero para esta empresa y su nefasta organización. Tampoco nos pareció el momento de discutir pues, como he dicho más arriba, no hablaban inglés y no podíamos entretenernos a regatear.

Lo único bueno es que el capitán nos acercó en su coche hasta la estación de autobuses de la compañía Jett que cubre el trayecto hasta la capital de Jordania, Amman. Le dimos unos cuantos dinares pero quiero pensar que nos salió más barato y más cómodo (lo tenía aparcado justo al lado de donde desembarcamos) que un taxi normal.

Se acabó así la mañana en el Mar Rojo y nos dirigimos hacia Amman por la Autopista del Desierto.

DSC_1136

Un hotel en Aqaba

Enlaces:

Turismo de Jordania

Anuncios

3 comentarios en “Jordania – Mar Rojo

  1. Pingback: Jordania – Wadi Rum | impresionesviajeras

  2. Pingback: Jordania – Amman | impresionesviajeras

  3. Pingback: Jordania – Datos prácticos | impresionesviajeras

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s