Asturias – Oviedo

La capital de Asturias, situada en el centro del Principado, es una ciudad pequeña cuyo centro histórico se recorre perfectamente a pie en un relajado paseo por sus rincones más representativos.

_DSC0772

Pero antes de llegar a Oviedo todavía nos faltaban unas cuantas visitas, para empezar la que teníamos pendiente desde el día anterior por Gijón. La verdad es que duró menos de lo esperado ya que la ciudad no consiguió despertar mi entusiasmo. Nos centramos en la zona de Cimadevilla, pasando por el Palacio de Revilagigedo, ejemplo de arquitectura civil del siglo XVIII.

_DSC0640

Palacio de Revillagigedo

Justo al lado está la Plaza Mayor, el lugar en el que se ubica el Ayuntamiento.

_DSC0653

Plaza Mayor

Un rodeo por la Iglesia de San Pedro, reconstruida tras la Guerra Civil.

_DSC0659

Iglesia de San Pedro

Llegamos hasta la escultura de Chillida Elogio del Horizonte, símbolo de la ciudad que mira al Mar Cantábrico pero al que no conseguí verle la gracia.

_DSC0662

Elogio del Horizonte

Cerramos el círculo por la mini península de Cimadevilla, que sinceramente no estaba dando demasiado de sí.

_DSC0667

Casas de Cimadevilla

Otra vez en el punto inicial nos encontramos con el Árbol de la Sidra, una escultura realizada con botellas de sidra, vacías claro está.

_DSC0644

Árbol de la Sidra

Recorrimos la playa de San Lorenzo para tener la mejor perspectiva de la iglesia de San Pedro.

_DSC0677

Iglesia de San Pedro

Quizás era demasiado pronto y el día menos indicado, un lunes por la mañana, pero Gijón me pareció una ciudad sin demasiados atractivos y con poca vida, me gustó más el paseo nocturno que habíamos dado la noche anterior. Pero es lo que tiene seguir una ruta, se pasa por los sitios cuando le cae bien al planning. Visto lo visto, decidimos ir hacia el aeropuerto a devolver el coche y coger desde allí el autobús que nos llevara a Oviedo. Pero antes parada obligada en el Cabo Peñas, el punto más septentrional de Asturias.

_DSC0684

Cabo Peñas

Me encantó el paseo por esos acantilados de vértigo con la inmensidad el océano a nuestros pies.

_DSC0701

Cabo Peñas

Encontramos una cala a simple vista inaccesible pero en la que una figura solitaria paseaba arriba y abajo: sólo se me ocurre que lo habían dejado desde un barco, o a lo mejor hay algún camino que en ese momento no supimos ver.

_DSC0730

Cala

Era el momento de dar media vuelta, de haber seguido por allí seguro que nos plantamos en Galicia y tampoco entraba dentro de nuestros planes, aunque la ruta por los acantilados era tan impresionante que no nos habría importado seguir en compañía de esos islotes hasta que se acabara el camino.

_DSC0739

Islote de Cabo Peñas

Fuimos a devolver el coche al aeropuerto y desde allí en autobús hasta Oviedo; conservarlo en esta ciudad no nos parecía una buena idea porque íbamos a recorrerla a pie y para tenerlo durmiendo en un garaje y además pagando preferimos dejarlo antes de acabar el viaje. Un gran paseo por el centro histórico nos ocupó prácticamente toda la tarde.

_DSC0783

Plaza de Feijoo

Aunque encontramos muchos rincones solitarios, Oviedo estaba muy animado en esa tarde de lunes porque coincidió que eran las fiestas de la ciudad.

_DSC0792

Plaza de Paraguas

Si algo hay por todas partes son estatuas, de hecho creo que son más de un centenar repartidas por calles y plazas y dedicadas a los más variados oficios y personajes. En la de Trascorrales, que me pareció especialmente bonita con sus edificios de colores, está la de La Lechera.

_DSC0797

Plaza de Trascorrales

Rodeamos la Catedral sin poder entrar como era nuestra intención ya que al ser la fiesta de la ciudad no se podía visitar, así que visto el ambiente que había decidimos dejar el turisteo para otra ocasión y pasar el resto de la velada como dos ovetenses más, un rato de concierto, otro de tango (como espectadores) y un par de mojitos para descansar a gusto.

Al día siguiente, tras la imprescindible visita al Prerrománico, que tiene una merecida entrada propia, consumimos las horas que nos quedaban hasta la salida del avión completando el paseo truncado la tarde anterior.

_DSC0809

Teatro Campoamor

Y más estatuas, una que buscábamos, la de Woody Allen, y otra que nos salió al paso sin buscarla, la de Rufo, un perro que durante un montón de años vivió por las calles de la ciudad. Merecido homenaje para él que hay que hacer extensivo a todos los que tienen la desgracia de malvivir sin un techo bajo el que cobijarse.

_DSC0814

Woody Allen

_DSC0817

Rufo

Finalmente pudimos entrar en la Catedral, edificio que ha sufrido diferentes remodelaciones y reconstrucciones desde la primitiva iglesia del año 765 hasta tener el actual aspecto gótico propio del siglo XV, cuando se llevó a cabo la mayor parte del conjunto.

_DSC0883

La Regente frente a la Catedral

El interior está formado por tres naves con deambulatorio y en el ábside tiene un valioso retablo.

_DSC0886

Nave central

El claustro, también de factura gótica, ha sido recientemente restaurado.

_DSC0892

Claustro

Entramos en la Cámara Santa, antigua capilla palatina, para ver las diferentes cruces que allí se conservan, joyas de incalculable valor sin duda pero a mí me gustaron mucho más las estatuas románicas situadas en las esquinas de la capilla y en los muros, adosadas a la pared como si fueran columnas con sus respectivas basas y capiteles. Representan seis parejas de apóstoles que recuerdan a las de la Catedral de Santiago de Compostela y por lo visto son de época algo posterior. Hay que fijarse para que no pasen desapercibidas.

Otro detalle arquitectónico que me pareció fabuloso fue la puerta gótica de la Capilla del Rey Casto, dividida por un parteluz y con profusión de figuras de apóstoles y demás personajes de la corte celestial.

_DSC0904

Puerta de la Capilla

Tenemos por costumbre visitar todas las catedrales de las ciudades por las que pasamos, no hace falta ser creyente para admirar la arquitectura religiosa en sus más variadas manifestaciones a lo largo de la historia, pero la de Oviedo reconozco que no acabó de entusiasmarme salvo algún que otro detalle que he mencionado.

Agotado prácticamente el viaje, aunque todavía falta la entrada del Prerrománico, gastamos el poco tiempo que nos quedaba en Oviedo para tomar las últimas sidras y llevarnos de recuerdo algún producto comestible que nos recordara una vez en casa la excelente gastronomía asturiana.

Enlaces:

Mapa de la tercera ruta asturiana

 

Anuncios

Un comentario en “Asturias – Oviedo

  1. Pingback: Asturias – Prerrománico | impresionesviajeras

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s