Copenhague – La Sirenita y Kastellet

La capital de Dinamarca es una ciudad con un centro histórico relativamente pequeño atravesado por varios canales y bañado por el estrecho de Oresund, que conecta el Mar Báltico con el Mar del Norte.

DSC_0398b

Una escapada casi improvisada de cuatro días nos llevó hasta Copenhague en una primavera con temperaturas invernales para nosotros. Después de haber visitado las capitales más importantes de Europa, había llegado el momento de empezar por los países escandinavos y para tan breve estancia elegimos la capital danesa.

Así pues, un viernes casi a la hora de comer aterrizábamos en Copenhague con el ambicioso plan de ver los lugares más emblemáticos de la ciudad y, si el tiempo lo permitía, acercarnos hasta los castillos de Frederiksberg y Kronborg en una excursión perfectamente realizable en un solo día.

Tras hacer el checking en el hotel, que aunque caro estaba perfectamente situado en el centro del centro, empezamos el recorrido subiendo hasta la Rundetaarn, una torre redonda que presume de ofrecer una bonita panorámica de la ciudad.

DSC_0314b

Rundetaarn

Adosada a una iglesia, la torre formaba parte junto con ésta del complejo universitario que también contaba con una biblioteca y un observatorio astronómico al que se accede por una rampa helicoidal muy cómoda de subir.

DSC_0306b

Rampa de subida/bajada

Pero el motivo principal por el que se sube hasta arriba es contemplar las vistas de Copenhague, aunque su escasa altura sólo permite ver los coloridos tejados de las casas colindantes.

DSC_0287b

Vistas desde Rudentaarn

DSC_0293b

Balaustrada

Otra vez con los pies en el suelo, dando un tranquilo paseo de menos de una hora nos encontramos en la zona del Kastellet, una antigua ciudadela construida en el siglo XVII hoy reconvertida en parque público con una gran extensión de zona verde y rodeado en su mayor parte por un doble canal, el antiguo foso de la fortificación.

DSC_0336b

Foso y puerta de entrada a Kastellet

Antes de entrar en el recinto rodeamos el parque por fuera pasando por la Esplanaden, una corta avenida donde se encuentra la Saint Alban’s Church, una iglesia anglicana de estilo neogótico. Por fuera la encontré muy bonita pero al mismo tiempo tenía  algo misterioso con un aire a película de miedo.

DSC_0328b

Saint Alban’s Church

Bajando hacia el mar una monumental fuente de bronce con un motivo legendario, el de la diosa Gefion con sus hijos-bueyes, está justo en la esquina que gira hacia Langelinie, el paseo marítimo que conduce hasta la Sirenita.

DSC_0334b

Fuente de Gefion

Pese al frío, una buena parte de los árboles ya estaban en flor, alegrando de esta forma la vista y el espíritu.

DSC_0337b

Esplanaden

DSC_0345b

Kastellet

Y, por fin, teníamos enfrente a la conocidísima y archifamosa Sirenita, el símbolo de Copenhague y, por extensión, de toda Dinamarca.

DSC_0353b

La Sirenita

Mentiría si dijera que me decepcionó porque se lo he oído decir a tanta gente que me esperaba lo que vi: una estatua bastante pequeña encaramada en una roca. No hay que buscar más porque no lo hay, pero pasar por Copenhague y no acercarse para hacerse la típica foto seguro que debe de estar considerado como un pecado mortal.

DSC_0346b

La Sirenita

Seguimos el rodeo y entramos al recinto fortificado por la Puerta del Rey, uno de los dos puntos de acceso a la ciudadela propiamente dicha.

DSC_0366b

Puerta del Rey

Lo que supongo que eran las casernas de los militares, de un rojo muy llamativo, se conservan en un perfecto estado. No me dio la sensación de que estuvieran habitadas ni que se usaran para ningún tipo de acontecimiento; pese a que he leído que el recinto todavía sirve de acuartelamiento militar, esa tarde de viernes estaba muy solitario y sin signo alguno de vida.

DSC_0372b

Casernas

DSC_0385b

Casernas

Un elemento que resulta algo chocante en un recinto militar es el molino de viento, al parecer el último que hay en Copenhague, pero entre tanto verde encaja perfectamente con su entorno.

DSC_0382b

Molino de viento

Lo recorrimos por entero en uno de los paseos más agradables que se pueden dar en Copenhague volviendo al punto de inicio, la iglesia anglicana que a contraluz ofrecía un aspecto aún más tenebroso con su afilada punta.

DSC_0392b

Contraluz

En la zona portuaria nos esperaba sentada y pensativa la estatua del hombre contemporáneo, hecha de pilas, cables, tornillos, un amasijo de metal muy acorde con nuestros tiempos.

DSC_0396b

Estatua en el puerto

De vuelta hacia el centro para ir ya buscando un sitio donde cenar pasamos por solitarias calles hasta llegar a la aún más solitaria plaza de Amalienborg, que acoge la residencia real. La tranquilidad era absoluta y hasta sorprendente tratándose de un viernes por la tarde.

DSC_0402b

Amaliegade

DSC_0404b

Amalienborg

La animación se encontraba un poco más adelante, en Nyhavn, un canal que se construyó para servir de ampliación del puerto pero que con el tiempo llegó a degradarse mucho hasta que un plan de remodelación rescató a la zona para convertirla en una de las estampas típicas de la actual Copenhague.

DSC_0425b

Nyhavn

A cualquier hora del día o de la noche el ambiente está asegurado gracias a la gran concentración de bares y restaurantes, uno detrás de otro sin separación alguna, frecuentados en su mayoría por turistas pero sin que ello le reste encanto a esta cortina multicolor reflejada en las aguas del canal.

Y ya que estábamos, pues nada mejor que turistear un rato y cenar en uno de los numerosos restaurantes de la zona. El sablazo estaba asegurado y la comida no estuvo a la altura de su precio, cosa por otra parte bastante normal por estas latitudes.

DSC_0426b

Restaurante Nyhavn Faergekro

Dando un sencillo paseo llegamos al hotel para tomarnos un merecido descanso tras esta primera tarde en Copenhague tan bien aprovechada. Al día siguiente el palacio de Rosenborg, uno de los más importantes de Dinamarca, nos abriría sus puertas para enseñarnos las joyas de la corona.

Enlaces:

Horarios y precios de la Rundetaarn

Mapa de la primera tarde en Copenhague

Anuncios

3 comentarios en “Copenhague – La Sirenita y Kastellet

  1. Pingback: Copenhague – Rosenborg y Tivoli | impresionesviajeras

  2. Pingback: Copenhague – Últimas horas y algunos datos e impresiones | impresionesviajeras

  3. Pingback: Copenhague – Rosenborg y Tivoli | postalesdelmundo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s