Polonia – Varsovia: primer paseo

La capital polaca tuvo que ser literalmente reconstruida tras la Segunda Guerra Mundial: los alemanes la arrasaron y dejaron  una ciudad en ruinas que recobró su aspecto original tras mucho esfuerzo algún tiempo después.

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En dos horas y media el tren procedente de Torun nos dejó en la estación central de Varsovia, un trayecto que también se hizo un poco pesado porque seguíamos con temperaturas asfixiantes y sin aire acondicionado. Es lo que tiene viajar en segunda para intentar ahorrar un poco.

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Dirección Varsovia

Nada más salir de la estación casi nos comemos el inmenso Palacio de la Cultura y la Ciencia, una mole hecha a imagen y semejanza de los rascacielos moscovitas, siete edificios estalinistas que se levantaron en las décadas de los 40 y 50 en un alarde megalómano para conmemorar el 8º centenario de la ciudad de Moscú. Pero estamos en Varsovia y este es un recuerdo del paso de los soviéticos, que dejaron este regalo en la capital de Polonia en un momento en el que sus habitantes estaban más preocupados por su situación política que por recibir esta clase de donativos.

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Palacio de la Cultura y la Ciencia

Tras instalamos en el hotel, el Mercure Warszawa Centrum, a cinco minutos andando de la estación, nos dispusimos a dar el primer paseo por la ciudad porque era ya media tarde y poco más podíamos hacer. La zona del hotel está envuelta por la Varsovia más ultramoderna, rodeada de rascacielos que parecen no tener fin.

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Rascacielos

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Rascacielos

Dejamos atrás este despliegue de modernidad y nos acercamos hasta la Ruta Real (Krakowskie Przedmiescie), así llamada por la cantidad de palacetes que hay, lo cual la convierte en una de las calles más elegantes de Varsovia.

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Ruta Real

Allí nos encontramos nuevamente con  nuestro viejo amigo Copérnico, que tiene una estatua en una de las esquinas frente al palacio Staszic, del cual no pudimos apreciar gran cosa al estar tapado por un andamio.

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Estatua de Copérnico

Un poco más adelante, yendo hacia el Palacio Real, está la Iglesia de la Santa Cruz, famosa porque alberga en una urna el corazón de otro polaco ilustre, Frederic Chopin.

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Iglesia de la Santa Cruz

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El corazón de Chopin

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La cruz que le da nombre

La Iglesia de la Visitación es uno de los pocos edificios de Varsovia que apenas sufrió daños durante la Segunda Guerra Mundial.  Su fachada es imponente.

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Iglesia de la Visitación

Otra iglesia, la de los Carmelitas, nos salió al paso en esta bonita avenida que, sin pretenderlo,  empezaba a parecerse mucho a una procesión religiosa.

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Iglesia de los Carmelitas

Otros edificios remarcables, como la Universidad o el Palacio Presidencial, son testigos de la importancia del lugar. Lamentablemente, el paseo se truncó en ese punto al caer un fuerte chaparrón que duró un buen rato y nos obligó a resguardarnos en un bar. Para cuando paró ya era noche cerrada y hora de cenar, por lo que nos metimos en el área del Castillo buscando el que resultaría ser uno de los mejores restaurantes de todos los que probamos en Polonia: el Gospoda Kwiaty Polskie. No tan barato como el de la noche anterior en Torun pero a cambio era de una calidad insuperable.

De regreso al hotel nos encontramos el Palacio de la Cultura y la Ciencia totalmente iluminado, como no podía ser de otra manera.

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Palacio de la Cultura y de la Ciencia

La lluvia nos fastidió una parte del paseo y seguiría molestándonos en días sucesivos. Pasamos así de temperaturas asfixiantes a no superar los quince grados en cuestión de horas, pero por lo visto como esto es bastante normal en Polonia íbamos preparados para el mal tiempo.

Agua aparte, el primer contacto con Varsovia no pudo ser mejor. Me resultó muy agradable el corto paseo que dimos y esta sensación iría en aumento en los dos días restantes en la ciudad.

Enlaces:

Hotel Mercure Warszawa Centrum

Restaurante Gospoda Kwiaty Polskie

Mapa del primer paseo por Varsovia

 

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Un comentario en “Polonia – Varsovia: primer paseo

  1. Pingback: Polonia – Cracovia: las Minas de Sal de Wieliczka | postalesdelmundo

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