Grecia – Cabo Sunion

En la punta de la península ática se encuentra el Cabo Sunion, donde los griegos erigieron un templo a Poseidón, dios de los mares.

Globo granate: Atenas / globo azul: Cabo Sunion

Muy cerca del Museo Arqueológico Nacional está la parada de autobús para ir hasta el Cabo Sunion. Tiene su salida en la calle Leof. Alexandras, junto al parque Areos, y su horario es bastante peculiar: desde Atenas: 7:05 (domingos no), 8:05, 10:05, 11:05, 13:05, 14:05, 15:30 y 17:05; desde Sunion: 8:00, 10:00 (domingos no), 11:00, 13:00, 14:00, 16:00, 17:00, 19:00 y 20:00. Como vemos, muy regular, fácil de recordar y bastante traumático si se pierde uno. Esto es así en mayo que ya se considera, supongo, temporada alta, fuera de ésta es posible que sea diferente porque el recinto donde está el templo tampoco tiene horario fijo de cierre, lo hace cuando se pone el sol. En fin, el autobús cuesta 6,90 euros por trayecto y tarda unas dos horas en alcanzar el cabo.

Pensé que la mejor manera de apurar las últimas horas del viaje por Grecia que finalizaría a la mañana siguiente era ir a ver la puesta del sol desde Sunion, por lo que cogimos el autobús de las 17:05 horas tras descansar un ratito después de visitar el Museo Arqueológico. La verdad es que luego vimos que dentro de Atenas hacía más paradas pero esa información no la tenía previamente y soy incapaz de determinar dónde paró, lo que sí sé es que a la vuelta nos vino muy bien porque pudimos bajarnos en la Plaza Syntagma en lugar de hacerlo en el final del trayecto, ahorrándonos de esta forma un buen paseo hasta el hotel.

Saliendo a las cinco de la tarde llegaríamos sobre las siete, un buen momento para ver la puesta de sol. De esta forma, sólo disponíamos de una hora hasta que saliera el último autobús de vuelta a Atenas, y éste había que cogerlo sí o sí para no quedarnos colgados en el extremo más meridional de la península.

Si no estoy mal informada hay dos autobuses que realizan este trayecto, uno que pasa por la costa y el otro por el interior. Éste último no llegué a verlo, a lo mejor sale desde otro sitio, la cuestión es que nos subimos en el que iba por el litoral y que al parecer es más recomendable porque el paisaje es mucho mejor.

La costa ática

De camino a Sunion

Una vez allí la gran duda era si pagar por entrar en el recinto (de 8:00 hasta que se pone el sol, 8 euros) o simplemente dar una vuelta por los alrededores. A estas alturas del viaje ya no nos venía de eso y decidimos entrar aunque ya me imaginaba que tampoco sería mi lugar preferido de Grecia.

Cabo Sunion

Los restos del templo de estilo dórico construido a mitad del siglo V a.C. son sin duda imponentes y se encuentran en perfecta armonía con el paisaje marítimo que lo rodea. Un pueblo de navegantes como lo fue el griego no podía olvidarse de Poseidón, dios de los mares, y el mejor lugar para construir un santuario a él dedicado era en el último rincón de la península, visible desde el Egeo. Es fácil suponer que este lugar se convirtió rápidamente en uno de los más sagrados para los griegos.

Templo de Poseidón

Nosotros íbamos con el propósito de contemplar la puesta de sol desde aquí, uno de los momentos más recomendados de cualquier viaje por Grecia. Por desgracia, la meteorología no estuvo de nuestra parte y, por tanto, no fue tan espectacular como cabría esperar pero igualmente tuvo su encanto y resultó un buen colofón de nuestro tour por el país.

Contemplando la puesta de sol

Puesta de sol en el templo de Poseidón

De la hora disponible hasta nos sobró algo de tiempo pues este lugar es realmente pequeño. Si se dispone de más es posible dar alguna vuelta por los alrededores o incluso bañarse en alguna de sus playas pero obviamente no era nuestro caso. La verdad es que no sabría decir si valió la pena, fueron cuatro horas de autobús entre ir y volver para pasar un rato de relleno, pues en la capital no nos quedaban visitas importantes por hacer y estar toda la tarde callejeando no era una de mis prioridades, por lo que en este sentido no estuvo mal. Ahora bien, ir únicamente con este propósito si se han de sacrificar otras visitas no me parece lo más recomendable, lo suyo es incluirlo si se hace una ruta en coche porque, entre otras cosas, seguro que se tarda menos que en autobús.

Cumplida la misión volvimos a Atenas a pasar nuestra última noche y nuestra última cena, para la cual no elegí ningún lugar especial, el Restaurante Filema estuvo en la línea que todos los anteriores, bueno y barato sin ser nada del otro mundo.

A las once de la mañana del día siguiente nos dirigimos hacia el aeropuerto para tomar el avión de vuelta a Barcelona, concluyendo así quince días de viaje. Lógicamente durante ese rato poco pudimos hacer aparte de tomar los últimos cappuccinos freddos en una terraza del barrio de Plaka. Nos despedimos así con una deliciosa bebida en un encantador barrio.

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3 comentarios en “Grecia – Cabo Sunion

  1. Pingback: Grecia – Viaje a la cuna de nuestra civilización | postalesdelmundo

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