Grecia – Presupuesto, datos prácticos e impresiones del viaje

Última entrada del viaje a Grecia con presupuesto, datos prácticos y mis impresiones personales.

Vuelo internacional. Gracias al programa de puntos de Vueling conseguí unos precios bastante apañados para volar hasta Atenas. No obstante, las tasas hay que pagarlas igualmente, así que al final entre éstas, facturar una maleta y comprar los asientos para no volar separados la broma salió por 64 euros por persona. No es ningún regalo pero de todas formas ahorramos algo de dinero.

Pese a mis temores iniciales por los problemas que esta compañía viene arrastrando desde hace tiempo debo decir que ambos vuelos transcurrieron con normalidad.

Una de las pegas del aeropuerto de Atenas es que hay que pasar por el mostrador de facturación porque no es posible sacar las tarjetas de embarque online, lo cual se traduce en una larguísima cola de pasajeros esperando facturar aunque no lleven maleta.

Listos para embarcar

Vuelos internos y ferry. Para movernos entre las islas buscamos los vuelos más baratos y, como era de prever, Ryanair era la que tenía todas las ventajas. Tanto el de Atenas a Rodas como el de Mykonos a Atenas los compramos con esta compañía y costaron 35 y 40 euros por persona, respectivamente. De Rodas a Santorini no es posible ir directamente porque pertenecen a archipiélagos diferentes y la opción del ferry no era viable ya que tarda demasiado tiempo, así que fuimos con Aegean, haciendo escala en Atenas de una hora. Éste costó 57 euros por persona.

Sólo hicimos un trayecto en ferry, de Santorini a Mykonos, con la empresa Sea Jets, por el módico precio de 66 euros por persona. Es el más caro porque sólo tarda dos horas pero igualmente en mayo tampoco había más opciones, ni baratas ni lentas.  Aquí se pueden encontrar todas las rutas y precios de las compañías de ferrys entre las islas griegas.

Vuelo con Aegean

Coche de alquiler. Cuatro días de alquiler costaron 164 euros con Europcar. No tuvimos el más mínimo problema salvo acostumbrarnos a la peculiar conducción de los griegos, más parecida a la de un país árabe que a la de uno europeo. Otros 151 euros se fueron en gasolina y autopistas, un gasto considerable porque estos conceptos son allí mucho más caros que aquí (la gasolina más barata estaba a 1,50 el litro).

Nuestro coche durante cuatro días

Alojamiento. Intenté buscar hoteles no excesivamente caros ya que quince noches se notan en el presupuesto final. Hubo algunos muy baratos, como el de Delfos, y otros no tanto, como en Atenas, pero en general quedé bastante satisfecha con la relación calidad-precio de todos. No puedo decir lo mismo de los desayunos, algunos eran francamente escasos y malos, otros en cambio estaban muy bien, mientras que las camas me parecieron todas comodísimas. El gasto en esta partida fue de 875 euros en habitaciones dobles con baño, que dividido entre quince días sale a menos de 30 euros diarios por persona. En cada uno de los posts he ido indicando los hoteles en los que nos alojamos, contratados todos, como siempre, a través de booking.

Hotel de Mykonos

Comida. Comer bien en Grecia no significa necesariamente gastar mucho, en el interior del país por 30 euros se puede tomar una buena cena con vino mientras que en las islas suele ser algo más caro todo, pero es evidente que con menos se puede subsistir perfectamente. No obstante, también debo decir que si bien todo lo que comí me gustó, no hubo ningún restaurante que me pareciera memorable ni remarcable, supongo que para eso hay que gastar bastante más.

Entradas. En los diferentes posts ya he ido apuntando los precios de las entradas a los recintos arqueológicos y museos. Los vuelvo a poner aquí:

– Ágora (Atenas): 8

– Acrópolis (Atenas): 20

– Museo de la Acrópolis (Atenas): 5

(Para estos recintos y algunos más existe una entrada combinada que vale para cinco días y cuesta 30 euros, entrando sólo en los que he anotado ya sale a cuenta comprarla)

– Museo Arqueológico (Atenas): 10

– Hospital de los Caballeros (Rodas): 8

– Torre del Reloj (Rodas): 5

– Murallas (Rodas): 2

– Palacio del Gran Maestre (Rodas): 6

– P.N. Kaméri – Volcán (Santorini): 2,50

– Recinto Arqueológico de Akrotiri (Santorini): 12

– Museo Arqueología (Santorini): 6

– Recinto Arqueológico de Delos (Mykonos): 20 el barco y 12 la entradas

– Recinto Arqueológico de Epidauro: 12

– Monasterio de Ossios Loukas: 4

– Recinto Arqueológico de Delfos: 12

– Monasterios de Meteora: 4 x 2

– Templo de Poseidón (Sunion): 8

Todo esto hace un total de 160,5 euros por persona.

Página oficial de turismo de Grecia no hay que fiarse demasiado porque tanto horarios como tarifas en muchos casos estaban mal.

Delfos

Excursiones. En Rodas dimos una vuelta de tres cuartos de hora en un barquito que nos costó 10 euros y que resultó aburrido no, lo siguiente. Pero la excursión estrella del viaje fue la que hicimos en Santorini en un velero para visitar el volcán con cena incluida y final viendo la puesta de sol desde el barco. Aquí se me fue la mano con el gasto pues es evidente que era la opción más cara de todas las que ofrece ésta, Caldera’s Boats  y cualquiera de las empresas que realizan este tipo de salidas. Sin embargo, los 65 euros por persona que costó estuvieron más que bien invertidos.

Puesta de sol en Santorini

Transportes. La primera semana sin coche de alquiler forzosamente hubo que moverse en transporte público. En Atenas sólo lo usamos para ir y volver al aeropuerto, dentro de la ciudad ni pisamos el metro ni subimos a ningún autobús. En las islas, en cambio, fue nuestro medio habitual. El gasto global en este apartado fue de 75,2 euros por persona, a lo que hay que sumar tres taxis, otros 63 euros, cuando no hubo más remedio que cogerlos.

En resumen, el gasto total en dos semanas fue de 1.200 euros por persona que incluye todo lo mencionado arriba (transportes, traslados, alojamiento, excursiones, entradas…) sin contar la comida, que no quiero poner porque es algo muy personal y encarece el presupuesto en función de cada uno. Hay que tener en cuenta que estos precios son de la primera quincena de mayo: desconozco la variación en el interior del país pero me consta que en las islas, sobre todo en Santorini y Mykonos, pueden llegar a triplicarse en época veraniega.

 

Impresiones del viaje

Que Grecia es un país imprescindible en cualquier lista viajera es algo obvio, resulta tan atractivo que incluso la gente que no viaja con frecuencia lo visita o tiene interés en ir, basta pensar en la cantidad de cruceros que recorren las islas cada año. Por supuesto, en mi caso también era una prioridad que, por diferentes motivos, he ido posponiendo hasta ahora. Uno de ellos era evitar la época más estival, para no soportar ni el excesivo calor, ni las aglomeraciones, ni el aumento de precios. Finalmente este año conseguí ir durante la primera quincena de mayo y, aunque no puedo comparar con otra época, me parece que fue lo más acertado: hacía buena temperatura, es decir calor agradable; en las islas había gente pero nada que no fuera tolerable; y, por último, los precios, hablando todavía de las islas que es donde más se nota la subida, estaban razonablemente contenidos aunque es, con diferencia, lo más caro del país.

El viaje tuvo una duración de quince días, concretamente del sábado 29 de abril al domingo 14 de mayo de 2017. Partí la ruta en dos coincidiendo con cada una de las semanas de estancia: la primera la dediqué a visitar tres islas y la segunda a hacer un road trip por el continente, aunque éste duró sólo de lunes a viernes. Al principio y al final puse día y medio en Atenas, al ser esta ciudad la puerta de entrada y salida del país y tener, por descontado, un alto grado de interés turístico. Lo más lógico habría sido hacer la capital del tirón y luego el resto pero me vi en la obligación de organizar la estancia de esta forma por culpa del 1 de mayo, que aparte de ser fiesta nacional como en muchos otros países era un día en que todos los monumentos, museos y recintos a visitar permanecían cerrados, de manera que lo único que se me ocurrió para salvar el obstáculo, teniendo en cuenta que no había prácticamente día en que no tuviéramos que entrar en algún sitio, era volar de un lugar a otro y llenar la tarde con la visita a un pueblo, concretamente Lindos. Por tanto, es aconsejable informarse bien de los días que cierran los lugares de interés porque en Grecia son especialmente numerosos.

Lindos

Esta partición en dos agrupando islas por un lado y continente por otro fue como hacer dos viajes en uno, tan diferentes son entre sí aunque pertenezcan al mismo país. Por un lado las islas, que muestran la cara más bonita de Grecia y llegan a un alto grado de pijería que puede resultar incluso algo molesta, especialmente por los precios que están en consonancia. Todo se deja en perfecto orden de revista para recibir al visitante y que vea la Grecia de postal, esa imagen que es perfectamente reconocible en cualquier rincón del planeta. Por otro lado, la Grecia continental, la olvidada y profunda pero, probablemente, la más auténtica: carreteras en muy mal estado, gasolineras abandonadas, kilómetros sin ver ni un alma y pueblos con poquísima vida fueron la tónica de esta parte del viaje que no por ello resultó menos atractiva pues su interés histórico, cultural y paisajístico es igualmente considerable.

Mapa de los lugares visitados

 Atenas. No es necesario decir la importancia de la capital griega en lo relativo a su patrimonio cultural e histórico. Sólo por estar en el mismo lugar en el que se originó lo que actualmente somos ya vale la pena pasar al menos un par de días en Atenas. Por contra, a mí como ciudad no me gustó demasiado, salvando el barrio de Plaka que tiene bastante encanto el resto me pareció directamente feo aparte de estar todo muy dejado y sucio, aunque vista la situación que viven actualmente los griegos lo más probable es que no dispongan de suficientes recursos para adecentarla.

Atenas desde el monte Licabeto

Islas. Rodas, Santorini y Mikonos, éstas fueron las tres islas visitadas en una semana, de lunes a lunes.

Rodas me pareció la más floja de todas, salvando Lindos que es una preciosidad, pero la capital y su importante patrimonio arquitectónico heredado de los Caballeros de San Juan representaron una gran desilusión.

Santorini, en cambio, fue uno de los tops del viaje, deslumbrante isla se la mire por donde se la mire, no en vano es una de las paradas obligatorias de cualquier viaje por Grecia, ya sea para estar unas horas o unos días. Esto hace que la masificación se note especialmente lo cual representa su gran pega, sé de gente que no la ha podido disfrutar a gusto a causa de las constantes aglomeraciones, por lo que es recomendable o hasta obligado ir fuera de temporada. Es un problema difícil de resolver a mi juicio pues aunque la isla no puede crecer sí lo hace su número de visitantes. Pese a ello, me parece un tremendo error no pasar aquí al menos un par de días.

Mykonos es la meca del turismo de playa y también de la pijería. Debo decir que Chora, su capital, me pareció una monada, tan limpia, tan blanca, tan chic, tan laberíntica… pero al cabo de un rato puede hartar si el objetivo no es tomar el sol. En mi caso el interés estaba centrado en Delos y su recinto arqueológico, que no fue tan impresionante como esperaba; la playa ni la pisé, de manera que sobre este particular no puedo pronunciarme, pero si tanta fama tiene por algo será.

Santorini

Continente. En la ruta de lunes a viernes visitamos unos cuantos lugares: Epidauro, Micenas, Ossios Loukas, Delfos y Meteora, cada uno de ellos con su respectivo post explicativo en donde se detallan los pormenores.

Todos y cada uno colmaron mis expectativas, quizás lo que menos me gustó fue Micenas pero no me decepcionó especialmente porque tampoco esperaba mucho más de lo que vi, de hecho hasta el último momento no me decidí a entrar, pero venía de camino y no quise quedarme para siempre con la duda. Su importancia histórica está fuera de toda discusión, sin embargo como visita puede resultar algo limitada.

En cambio, los monasterios de Meteora fueron el segundo top del viaje, en mi opinión es otra de las paradas obligadas aunque queden algo a trasmano. Es de esos lugares que dejan sin habla y sin palabras, por lo que lo mejor es ver por uno mismo esas construcciones en lo alto de los riscos que parecen suspendidas en el aire.

En medio, Epidauro, con su imponente teatro que se diría acabado de estrenar; el monasterio de Ossios Loukas y los valiosos mosaicos que contiene; y Delfos, el ombligo del mundo que nos ha dejado un patrimonio de incalculable valor. Todo el conjunto y cada sitio en particular consiguieron que esta parte del viaje estuviera llena de interés.

Monasterios de Meteora

Ni que decir tiene que nuestro gran aliado por el continente griego fue el coche de alquiler, sin él no habríamos podido hacer ni la mitad de las cosas que hicimos, y aunque conducir por Grecia tiene sus peculiaridades es fácil acostumbrarse, ya se sabe que “a donde fueres, haz lo que vieres”.

En síntesis, viajar por Grecia significa encontrarse permanentemente con su historia que es también la nuestra. No hay rincón del país que no guarde algún vestigio de su glorioso pasado, por remoto que éste pueda parecer, pues en realidad su época de máximo esplendor se remonta al siglo V a.C. A partir de ese momento empezó un largo declive pero por suerte los romanos supieron apreciar lo que tenían delante y es en parte gracias a ellos que ha llegado hasta nosotros este inagotable legado. Incluso los lugares más chics, como Santorini o Mykonos, conservan unos restos arqueológicos que los hacen bastante interesantes fuera de su condición de mecas del turismo de masas y a la vez de lujo.

No hace falta decir que este viaje se centró principalmente en buscar los puntos más representativos de nuestra historia y como contrapunto a las ruinas y monasterios puse las islas, que incluí pese a que las playas por sí mismas no son de mi interés a menos que tengan un gran valor paisajístico. Por desgracia, muchos lugares interesantes se quedaron fuera de la ruta porque es obvio que una única estancia no es suficiente para abarcarlo todo, pero en cualquier caso creo que fue bastante completa o al menos yo quedé muy satisfecha, de la misma manera que me pareció adecuado el tiempo que dediqué a cada sitio en concreto.

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Un comentario en “Grecia – Presupuesto, datos prácticos e impresiones del viaje

  1. Pingback: Grecia – Viaje a la cuna de nuestra civilización | postalesdelmundo

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