Las víctimas de Giza

En la meseta de Giza se encuentran las tres pirámides, construcciones milenarias y las únicas que se mantienen en pie de la legendaria lista de las siete maravillas del mundo antiguo. Son y han sido el gran reclamo de Egipto, atrayendo como un imán a viajeros de todos los tiempos.

A día de hoy el turismo ha caído en picado a raíz de los últimos acontecimientos vividos por el país, concretamente desde que estalló la primavera árabe en el año 2011, fecha en que se inició un declive que por momentos parece que repunta pero que suena improbable que vuelva a situarse en los niveles prerrevolucionarios. De vez en cuando surge alguna trágica noticia y es difícil que eso ayude a mejorar la situación.

Desde otro punto de vista, también podría decirse que actualmente es un buen momento para viajar a Egipto. El escaso turismo que, no nos engañemos, hace mucho más agradable la estancia en cualquier parte del mundo, así como la caída de los precios a causa de la devaluación de la moneda son dos factores que pueden influir mucho a la hora de tomar la decisión.

En cualquier caso, con turismo o sin, caro o barato, hay algo que por desgracia es común en muchas partes del mundo: el maltrato a los animales. Es de sobras conocido que en algunas culturas brilla por su ausencia el respeto por los otros seres vivos, y un viaje por esas tierras puede molestar a personas especialmente sensibles con el tema. Egipto no iba a ser la excepción en este aspecto, forma parte de esa misma cultura y no esperaba que fuera diferente.

En mi reciente viaje, por todos los lugares por los que pasé vi centenares y más centenares de calesas con sus respectivos caleseros ofreciendo insistentemente sus servicios. Aquí se vuelve obvio que la crisis ha perjudicado enormemente al sector, que hace lo imposible por sobrevivir con mucha menos clientela, pero por lo que respecta a los caballos que tiran de las calesas ni pude ni quise entretenerme en observar ni el comportamiento de los caleseros ni el estado de los animales (con lo pesados que son, como para pararse a mirar!!). No obstante, el mero hecho de tener que circular acorralados por miles de vehículos, sobre todo en El Cairo, con un tráfico incesante, caótico y ruidoso alrededor, no creo que sea beneficioso para ningún caballo por acostumbrado que esté.

Donde sí me vi obligada a presenciar escenas lamentables fue precisamente en Giza. El día de la visita coincidió en viernes, día festivo en el país, y el turismo que abarrotaba las pirámides era todo local, con montones de calesas igualmente abarrotadas en su mayoría por estos visitantes.

Como siempre en estos casos, recurro a los verdaderos expertos en este tema. Copio y pego de Faada :

Una rueda por persona en los carros – El número de ruedas de un carro determinará el número de personas que pueden subirse a éste; dos personas en un carro de dos ruedas y así sucesivamente. Los carruajes deben ser conducidos a ritmo de paseo y no más rápido para evitar daños al animal.

Ninguno de los dos requisitos se cumplían en ninguna de las calesas con las que me tropecé: todos los carruajes iban llenos hasta la bandera y a una velocidad totalmente superior a la recomendable. Pero lo peor fue ver cómo, en los tramos de subida, los caballos eran constantemente golpeados en las ancas para hacerlos moverse cuando era evidente que no podían arrastrar la carga que les obligaban a soportar. Fue tan lamentable el momento que mejor no lo hubiera visto, pero como esto allí es lo más normal del mundo no necesitan esconderse y lo hacen a plena luz del día. Al final, lo de dejarlos atados durante horas bajo un sol abrasador parece hasta lo más inocuo que tienen que soportar estos pobres animales.

Otro colectivo muy utilizado en Giza es el de los camellos. Aquí confieso que no vi nada fuera de lo normal, entre otras cosas porque no había apenas movimiento, pero sí oí algunos gritos en el momento de sentarse o incorporarse y no sé a qué atribuirlo, si sólo forma parte de su manera de expresarse o bien respondía a otros motivos no tan sanos porque, por desgracia, no poseo suficientes conocimientos para pronunciarme. Igualmente, me dolió ver dos personas encima de un mismo camello, no estoy muy segura de que esto sea muy adecuado para el animal.

En definitiva, sea más o menos grave el maltrato, sea más o menos evidente a ojos de un profano, seamos más o menos sensibles respecto a esta materia, la cuestión es que el uso de animales con fines turísticos parece estar reñido con proporcionarles el mínimo bienestar que necesitan. Por regla general, encontramos estas situaciones en lugares con poca conciencia y menos recursos, donde los animales no pasan de ser cosas para usar y a los que sacar el máximo beneficio posible. Ambos aspectos unidos no prometen nada bueno y es por eso que hay que abstenerse siempre de entrar en el juego contribuyendo a perpetuar esta forma de esclavitud. Al fin y al cabo, es difícil que un paseo en calesa o subirse a un camello, por tentador que resulte, sea un requisito indispensable para conseguir un viaje inolvidable. Tanto Egipto como el resto de países del mundo mundial están llenos de atractivos suficientes sin que sea preciso añadirles dosis extra de exotismo.

Erradicar estas prácticas sólo depende de la buena voluntad del turista, cuyos actos son mucho más importantes de lo que parece. No es necesario ir de quijotes por el mundo ni pelearse con nadie, prescindiendo de estos servicios ya estamos poniendo nuestro granito de arena para que caigan por sí solos. Esto parece difícil cuando en las mismas guías y revistas de viaje promocionan este tipo de servicios como un aspecto positivo y pintoresco del viaje, de la misma manera que fomentan la visita a los zoos sin pararse a reflexionar en lo que hay detrás. A propósito del zoo del Cairo, antes de viajar a Egipto encontré sugerencias para incluirlo en la ruta turística y, aunque no tenía la más mínima intención de ir, no me hizo falta investigar mucho para conocer la terrible realidad de este sitio.

El Zoológico de Giza en El Cairo, Egipto, ha sido expulsado de la Asociación Mundial de Zoológicos y Acuarios después de fallar una inspección, que encontró que los animales estaban siendo inhumanamente asesinados y que malvivían en condiciones terribles. Los últimos informes de turistas que regresan del país indican además que el zoológico acepta sobornos por parte del público, a cambio de sesiones de toca-toca con los animales. Esto es extremadamente perjudicial para el bienestar de los animales y provoca importantes riesgos para los turistas.

Fuente: Faada

Argumentar que el país atraviesa una profunda crisis en todos los sentidos para justificar este comportamiento suena tan banal que ni siquiera merece la pena pararse a contestar, pero todavía hay gente que cree firmemente en la validez de dicho argumento y lo utiliza como excusa para seguir defendiendo lo indefendible.

Por supuesto, esto no ha de ser motivo para quitarnos las ganas de viajar a determinados sitios, simplemente se trata de hacerlo con un mínimo de conciencia global, la cual debe incluir a los animales para que sea completa pero, sobre todo, siempre hay que informarse previamente para evitar perjudicar a los demás seres vivos, sean de la especie que sean. Es evidente que aceptar y respetar las costumbres de los lugares que visitamos es la mejor forma de moverse por el mundo, pero nunca hay que olvidar la repercusión que tienen nuestros actos y a dónde va a parar nuestro dinero. No está de más recordar que muchas de las cosas que a simple vista nos parecen típicas no son más que turistadas cuya única finalidad es un superficial entretenimiento.

Antes de viajar a Egipto, lee estos consejos

Faada

 

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2 comentarios en “Las víctimas de Giza

  1. Magnífica entrada compañera. Yo tampoco entiendo como las agencias/catálogos incluyen estas actividades promoviéndolas. Por suerte poco a poco parece que algo cambia, por ejemplo Trip Advisor ya no publicita/promueve determinadas actividades con fauna. Pero queda taaanto por hacer 😦 .
    Tu granito de arena es doble, 🙂 por no participar en ellas y por aprovechar tu rinconcito para decir que NO a estas turistadas. Muchas gracias por compartir compañera. Un abrazo sabático.

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    • Gracias a ti por dejar tu comentario, me consta que también fomentas el turismo responsable, cada vez somos más y al final no me cabe duda de que ganaremos 😉
      Algo leí de TripAdvisor pero si te soy sincera hace tiempo que no consulto nada en esta plataforma, al final tanta información me sobrepasa (bueno, en realidad esto no tiene nada que ver con los bichitos sino conmigo misma 🙂
      Un abrazo también para ti

      Le gusta a 1 persona

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