Tanzania – Zanzíbar: Stone Town

Stone Town es la parte histórica y más turística de la capital del archipiélago, Zanzíbar City, y está situada en la costa oeste de la isla.

Llegó el último día de viaje, literalmente hablando, ya que esa misma noche cogeríamos el avión de vuelta a casa. Aunque Zanzíbar no es una isla especialmente grande, los desplazamientos por carretera se eternizan y por este motivo dejamos para ese día las visitas que nos venían de camino al aeropuerto: la granja de las especias y Stone Town. De esta manera nos ahorrábamos la vuelta al hotel, que quedaba bastante a trasmano de todo.

Globo azul: hotel / globo granate: granja de especias / globo amarillo: Stone Town

Como el plan no era demasiado apretado pasó a buscarnos el taxi a media mañana y nos dejó en primer lugar en una de las muchísimas granjas que en la isla se dedican al cultivo de especias. Allí nos enseñaron y explicaron todas las clases y usos del producto que ha dado fama a Zanzíbar, ofreciéndonos al acabar la visita guiada un coco cogido en ese mismo momento.

Unos cuantos kilómetros más de carretera y llegamos hasta Stone Town. Por el camino tuve una fugaz visión de la vida de los locales a través de la ventanilla y no pude resistirme a captar un trocito de sus actividades cotidianas. Ésta fue la parte que más eché en falta de todo el viaje, tanto durante el safari como en Zanzíbar: tener algún contacto con la gente del lugar y sus costumbres, aunque normalmente no pasa de ser meramente visual y como espectadora, es algo que me gusta especialmente cuando salgo de casa. Pero el viaje estaba planteado con otra filosofía y tuve que adaptarme a ella.

En Stone Town nos esperaba otro guía para enseñarnos la ciudad. A mi modo de ver esto era totalmente innecesario pero estaba incluido en el pack del traslado al aeropuerto y aunque ya llevaba preparada la lista de los lugares a visitar a estas alturas del viaje no tenía fuerzas ni para regatear ni para negarme y no le puse peros. El hombre se esmeró y además mi nivel de exigencia en esos momentos era mínimo, pero lo más importante fue que al ir con él nos ahorramos las hordas de cazaturistas al acecho; sólo por eso ya mereció la pena dar el paseo en compañía de alguien que con su presencia los iba espantando.

Aunque parezca mentira, Stone Town es Patrimonio de la Humanidad desde el año 2000. Su estado de conservación es ciertamente lamentable, no sería de extrañar que el día menos pensado le quitaran la distinción porque es evidente que no están haciendo el más mínimo esfuerzo por mantener el legado arquitectónico dejado por las diferentes culturas que por aquí han pasado. Desconozco si es un problema de falta de recursos o simplemente dejadez, en el primer caso podría invertirse una parte de las ingentes cantidades de divisas que deja el turismo para el mantenimiento de la ciudad, pero a dónde va a parar todo ese dinero es una pregunta que me hice más de una vez durante este viaje, y la conclusión es que acaban en cualquier bolsillo menos en el que podría favorecer a la población local.

Lo más destacable de la arquitectura de Stone Town son sus puertas. De madera tallada, su decoración indicaba la posición social de sus habitantes: lógicamente, cuanto más trabajada más elevado era el nivel. Las hay que se remontan a la época en que los árabes pasaron por aquí; las más modernas ya son del siglo XIX.

Otras dos puertas destacan por otros motivos. La primera, por estar en la casa que se cae a trozos de Tipu Tip, un esclavista que se hizo millonario con este macabro negocio. La segunda, la que vio nacer entre sus paredes al cantante Freddie Mercury. Aparte de unas cuantas fotos en las paredes y el nombre en la parte superior, el edificio no conserva ningún recuerdo de este acontecimiento. Si hubiera nacido en otra parte del mundo les habría faltado tiempo para montar un museo, pero en un país de mayoría musulmana se trata de un personaje incómodo de homenajear.

Otro edificio remarcable es la llamada Casa de las Maravillas, el antiguo palacio de un sultán que actualmente acoge el Museo de Historia de la ciudad.

Nos adentramos en el laberinto que forman las callejuelas de esta ciudad y llegamos a la parte más interesante de la visita y donde más nos entretuvimos: el mercado de Darajani. Pude observar el trajín comercial de un sábado por la tarde, con los productos en venta en el suelo si no se dispone de parada y diría que más vendedores que compradores.

Lo más impactante del lugar fueron, sin duda, los puestos de venta de pescado y carne. No sólo el olor era asqueroso, también el choque visual por la falta de higiene fue de los que se recuerdan mucho tiempo. El guía se apresuró a comentar que esos productos sólo los compran los locales, que a los turistas nos dan otras cosas. Esperemos que así sea, porque entre las moscas, los chorretones de sangre seca y la mugre incrustada en las paredes, por no hablar de la actitud de los vendedores, se pasan rápido las ganas de comer.

Dejamos el laberinto del mercado y nos adentramos nuevamente en el laberinto de las callejuelas. En una plazoleta se agolpaba un montón de hombres pendientes de una pantalla de televisión en la que retransmitían un partido de fútbol. Me llamó la atención que nadie estuviera sentado en el bar consumiendo,  a lo mejor es que no pueden permitírselo.

El paseo por Stone Town fue más interesante que bonito. La ciudad posee un encanto bastante contradictorio, pues aunque su estado de degradación es evidente, al mismo tiempo no se puede negar su autenticidad, y sumergirse por esas callejuelas llenas de gente observando un pedazo de su vida fue un como un regalo después de tantos días de aislamiento turístico.

El broche de oro del día y del viaje lo pusimos en el Africa House Hotel, un establecimiento que dispone de una estratégica terraza desde la que contemplar la puesta de sol. El guía nos abandonó aquí porque evidentemente ya no nos hacía ninguna falta. Por suerte llegamos bastante antes de la hora punta porque al cabo de un rato ya era imposible encontrar una silla libre.

El espectáculo natural fue, como siempre, efímero, y con él acabó definitivamente nuestro viaje de quince días por Tanzania. Sólo faltaba llegar hasta el enano aeropuerto de Zanzíbar que, sorprendentemente, tiene vuelos internacionales pero carece de la mínima infraestructura para albergar a tanto pasajero. Sin más cena que unas chocolatinas que conseguimos en la única tienda abierta pusimos rumbo a Dubai donde, tras una pequeña escala, embarcamos en el avión que nos trajo de vuelta.

Anuncios

6 comentarios en “Tanzania – Zanzíbar: Stone Town

  1. Pues me ha gustado mucho el paseo compañera 🙂 breve pero interesante. Las puertas son una obra de arte, molan los colores, los contrastes, la realidad… la efímera puesta…las fotos cotidianas… 😀 me hubiera quedado curioseando un ratito más 😀
    😮 no sabía que era Patrimonio, y me da mucha pena leer lo que comentas…los ingresos del turismo… 😦 a saber donde estarán 😦 😦
    Un abrazo grande linda Gladys!

    Le gusta a 1 persona

    • Sí que fue breve pero intenso, y también gracias al guía nos metimos por callecitas que seguramente solos no habríamos encontrado, aquello es un gran laberinto y perderse debe de ser lo más fácil del mundo.
      Lo del destino del dinero es una gran pregunta, el turismo es uno de sus pilares económicos pero no parece revertir en la población.
      Un abrazo y gracias por tus palabras, feliz finde guapa

      Le gusta a 1 persona

  2. Hola Gladys,
    Si vieras lo que me gusta África…. Los contrastes, la gente, los atardeceres,… El problema es, precisamente hoy lo hemos hablado en casa, que las infraestructuras son tan escasas que en los viajes, además de invertir un pico, tienes que adaptarte tal y como comentas.
    Desde luego, he quedado prendada con las fotografías y tus explicaciones.
    Un abrazo!!!!

    Me gusta

    • Hola, Macarena,
      Estamos totalmente de acuerdo, la inversión es importante y hay que adaptarse a lo que hay, que en ocasiones es más bien poco. Por suerte, el recuerdo que queda es imborrable y no tiene precio.
      Me alegro de que te gusten las fotos, intento esmerarme en este aspecto aunque a veces el resultado no esté a la altura de mis expectativas, jaja.
      Un abrazo y feliz fin de semana!

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.