Egipto – Viaje al país del Nilo

Éste ha sido un viaje pospuesto durante años, concretamente desde que estalló la revolución allá por 2011, que finalmente se ha podido concretar en octubre de 2017.

Muchas fueron las dudas antes de tomar la decisión por la difícil situación que parece atravesar el país, pero las últimas noticias (o más bien la ausencia de ellas) y las experiencias compartidas por viajeros recientes fueron lo suficientemente tranquilizadoras como para pensar que no había mejor momento que éste, animándonos a emprender nuestra aventura egipcia.

Fueron once días de viaje por Egipto con el Nilo como hilo conductor con la particularidad de que nos movimos en avión y por carretera, o lo que es lo mismo, sin hacer el crucero que el 90% de los que visitan este país suele usar para recorrer el río. No es por nada pero soy bastante alérgica a los barcos porque me parecen soberanamente aburridos y tampoco me interesan las actividades que se llevan a cabo a bordo para llenar los muchos ratos muertos, de manera que quise plantear un viaje alternativo a los de la mayoría que dio como resultado algo diferente pero no carente de interés y aventura en algunos casos.

Dividí la estancia en tres etapas haciéndolas coincidir con tres de las ciudades más importantes y de visita obligada:

  • Cuatro días en El Cairo:
    1. Día dedicado por entero al Barrio Islámico: Ciudadela, Mezquita de Ibn-Tulun, mercado de Jan al Jalili, parque Al Azhar para ver la puesta de sol y espectáculo de los derviches.
    2. Extensa visita de toda una mañana al Museo de Antigüedades Egipcias, paseo vespertino por Corniche el Nil y subida a la Torre de la TV para ver la ciudad de noche.
    3. Excursión a las Pirámides de Giza y visita a las diferentes iglesias del Barrio Copto.
    4. Excursión a Saqqara, Dahshur y Menfis.
  • Dos días en Aswan:
    1. Ruta entre la Gran Presa de Aswan, el Templo de Filé , Obelisco Inacabado y atardecer paseando en faluca por el Nilo.
    2. Excursión a Abu Simbel, breve incursión en los pueblos nubios y puesta de sol en el Hotel Old Cataract.
  • Día de carretera entre Aswan y Luxor con paradas en los templos de Kom Ombo y Edfu.
  • Cuatro días en Luxor:
    1. Dos templos en un mismo día: Karnak y Luxor, puesta de sol en el hotel Winter Palace y tarde en el Museo de Luxor.
    2. Atravesando el Nilo para llegar hasta el Valle de los Reyes, la casa de Howard Carter, el Templo de Seti I y el Templo de Hatshepsut; de vuelta a Luxor, por la noche espectáculo de luz y sonido en el Templo de Karnak.
    3. De vuelta en la orilla occidental para completar lo que faltó el día anterior: Valle de las Reinas, Deir al Medina, Tumbas de los Nobles, Rameseo y Medinat Habu; puesta de sol en una terraza a orillas del Nilo y bazar turístico.
    4. Excursión a los templos de Dendera y Abydos.

Me permití una distribución bastante holgada porque, a diferencia de otras muchas veces, no íbamos tan faltos de tiempo y pudimos darnos el lujo de ver las cosas con más calma de la habitual. Con ello quiero decir que, por poner un ejemplo, en El Cairo pueden concentrarse algunas de las visitas y reducir la estancia a dos o tres días, dependiendo del ritmo de cada cual. En la planificación tuve en cuenta también que a finales de octubre a las cinco de la tarde ya se hace de noche y eso limita bastante las actividades a realizar en esa franja horaria, acortando considerablemente la jornada turística.

Sobre la importancia del patrimonio cultural e histórico de Egipto creo que no es necesario incidir pues es de sobras conocida. No es casualidad que haya sido uno de los destinos con mayúsculas durante muchos años incluso para los que no viajan con frecuencia. Por desgracia actualmente anda algo de capa caída al haber sufrido una reducción drástica del turismo, lo cual no quita para que siga siendo un hito incontestable y obligatorio en la agenda de cualquier viajero.

 

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